Sobre Mí.

Mira, si te soy sincero, antes de ponerme a pensar en qué decir o cómo contarlo… necesito escuchar. Siempre ha sido así. No me sale hacerlo de otra forma.

Porque si no entiendo bien lo que te pasa, lo que sientes o lo que necesitas contar, es imposible que acierte. No quiero llegar con ideas prefabricadas. Quiero entenderte de verdad.

Y es que, desde pequeño ya lo hacía sin darme cuenta. Iba con mi abuelo, que era proyeccionista de cine, y me pasaba horas observando cómo hacía su trabajo. Veía cómo la gente se quedaba en silencio cuando empezaba la película, cómo algo se removía por dentro. Pero no solo miraba la pantalla; me fijaba en todo lo demás, en lo que no se decía, en los detalles invisibles.
Y creo que ahí fue donde aprendí que, para contar bien algo, hay que saber escuchar primero.

Luego vinieron los años de radio, televisión, viajes, formación en México y USA… Aprendí muchas cosas, sí. Pero lo más importante ha sido confirmar que escuchar es lo que mejor me permite hacer bien mi trabajo.

Por eso, cuando me siento con una cooperativa, con un agricultor o con cualquier persona del sector, no voy con respuestas. Voy con ganas de escuchar. De saber qué hay detrás de lo que se ve. Qué les preocupa, qué les ilusiona, qué quieren conseguir.

Y solo después de eso, me pongo a pensar.
Porque si no escucho, lo que diga después no sirve.
Y si no pienso bien, lo que cuente no conecta.

Así que este es siempre mi primer paso, escucharte.

Alberto Calvo Báez / Comunicador